Con la astucia de siempre la Iglesia Católica se
quiere apropiar de la interpretación de la Biblia porque saben que ésta no
tolera ninguna de sus fechorías. Sin un análisis profundo es evidente que el
sagrado Evangelio de Cristo rechaza la pedofilia, el secretismo infinito y
descarado, el homosexualismo desatado del clero, las operaciones bursátiles
grises, el celibato forzoso, el genocidio de indígenas, la canonización en vida
de Francisco Franco, la masonería blanca, el saqueo al Estado, las quemas y
torturas a herejes, el lavado de dinero y crímenes del Banco del Vaticano, la
acumulación inmoral de riquezas y propiedades, las matanzas, las intrigas
monstruosas y mil más. En la vida diaria el evangelio del Redentor es un enemigo
frontal de la Santa Sede, por eso desestiman el sentido común de los peatones y
de las otras confesiones cristianas. Una Biblia cerrada es una buena noticia
para el Santo Padre. Los católicos van a la misa sin un Nuevo Testamento por
motivos tácticos que todos comprenden. Si un grupo sincero de católicos empieza
a escudriñar la Escritura con fervor a la vuelta de la esquina tendríamos
reformadores potentes y predicadores fogosos, y eso es intolerable. El
Magisterio y la Tradición deberían someterse de rodillas y sin chistar a la
Escritura. El cristianismo es Cristo.
Sarcasmos de bajo perfil, microrelatos, denuncias al voleo, columnas de dudoso sabor, ironías inconsistentes y otras medicinas, de contrabando. A las corpulentas contradicciones entre lo dicho y lo hecho, entre lo que realmente es y lo que debería ser. Son saetas de papel picado.
lunes, 31 de octubre de 2016
(47) PRIMERO EL PAPADO, DESPUÉS LA BIBLIA
domingo, 30 de octubre de 2016
(46) LA DUEÑA DE ESPAÑA
(45) JESÚS YA NO ES MUY NECESARIO
Al principio Jesús de
Nazaret era claramente el protagonista del catolicismo y su indispensable madre
María le acompañaba. Ahora Jesús muchas veces no aparece ni en las fotografías
o imágenes. Lo borraron. Es que María sola cubre las necesidades de la grey.
Ella es la Madre de la Iglesia, el perpetuo socorro, la Madre del propio Dios,
la patrona de la patria y mil cosas y títulos más. Los feriados, bailes y
peregrinaciones más populares son para María. La mayoría de los fieles
católicos están consagrados a ella. No es el Espíritu Santo quien lleva de la
mano a los pecadores y redimidos a Cristo, es ella. Con confianza, María
aparece sin su primogénito Jesús en demasiadas imágenes y esculturas, por motivos
que ya aceptaron sin ruborizarse.

