La Santísima Virgen María le dijo a Sor Catalina
Labouré: “Haz que acuñen una medalla según este modelo. Aquellos que la lleven
recibirán grandes gracias especialmente si la llevan colgándosela del cuello.
Las gracias serán copiosas para cuantos la lleven con fe.” En riguroso
acatamiento a la Santa Madre, desde el Romano Pontífice hasta el último
bautizado, llevan con fe en su cuello una medalla de la Virgen, según la
maqueta que ella misma le dictó con lujos y detalles a Sor Catalina. Pobre del
pelafustán que menosprecie las instrucciones de la Reina del cielo o empiece
con evasivas. La santa misa y los sacramentos hacen su contribución, pero los
católicos bien nacidos y obedientes están concentrados y absortos en una
medalla milagrosa que regala espectaculares gracias y bendiciones a sus
portadores. Nadie quiere nada más, ni los huraños.
http://lassotanasdesatan.blogspot.com
JAIME FARIÑA MORALES
ARICA-CHILE
No hay comentarios:
Publicar un comentario